Acompañamos a startups y emprendimientos de sectores tecnológico, servicios profesionales y comercio digital en la constitución de SAS con estructuras alineadas al modelo de negocio. En muchos casos, el reto no era solo “crear la compañía”, sino ordenar desde el inicio la relación entre socios: aportes, roles, toma de decisiones, propiedad intelectual y escenarios de salida.
El trabajo incluyó estatutos y acuerdos entre socios pensados para el día a día: qué decisiones requieren unanimidad, cómo se aprueban gastos relevantes, cómo entra un nuevo socio y qué ocurre si alguien deja de participar activamente. En emprendimientos con componente tech, se dejó resuelto el manejo de activos clave (marca, software, dominios y desarrollos) para evitar conflictos futuros.
El resultado fue una estructura societaria clara y operativa que permitió a los equipos enfocarse en crecer sin renegociar “lo básico” cada vez que surgía un cliente grande, un proveedor crítico o una oportunidad de inversión.